Presentación

La conmemoración de la muerte de Miguel de Cervantes, fallecido un 22 de abril de 1616 es una ocasión única para que su vida y obra tan reconocidas mundialmente adquieran un relieve dinamizador en una fecha tan señalada. El autor de Don Quijote de la Mancha, segundo libro más traducido y leído en el mundo entero, merece que su figura sea honrada con un homenaje digno de su colosal dimensión.

El año 2015 y 2016 serán claves para recordar el peso de la obra del escritor. La conmemoración de la muerte de Cervantes en los cinco continentes es un acto de responsabilidad para el estado de España. Un reto que focalizará todas las miradas hacia nuestro país y al que muchos acudirán buscando las huellas de su irrepetible prosa y azarosa vida. 

No se trata pues, de un acontecimiento baladí. La importancia de Cervantes en los ámbitos culturales y sociales, y el peso de Quijote y Sancho, personajes imbricados en el imaginario colectivo universal, nos apremia a proponer una serie de actividades que le honren tanto a nivel nacional como internacional.

Merece la pena recalcar el extraordinario impacto de la investigación y descubrimiento de los restos de Miguel de Cervantes en el convento de las Trinitarias de Madrid, hecho que tuvo lugar entre los meses de enero y marzo de 2015, culminando con el enterramiento de los restos en la Iglesia del Convento de las Trinitarias el 10 de junio de 2015.

Se trata, en suma, de un conmemoración con una dimensión desconocida hasta la fecha. El más grande literato en lengua castellana de la historia nos honrará con la memoria de sus huesos recuperados y con su pluma, tan noble y grandiosa como el arte inmortal del genio que siempre perdura.